
Gaizka Larrazabal (Bilbao, 28 años) carrilero potente, extremo reconvertido, de corte ofensivo y con disparo, ex de Zamudio, Athletic, SD Amorebieta y Real Zaragoza. Acaba contrato en Portugal este verano después de tres cursos en el seno del Casa Pía, donde se ha forjado un nombre, y aunque su sueño sería regresar al Athletic, el equipo de catálogo de su “vida”, no se obsesiona. Se le abren otras vías externas de empaque como el Guimarães, el Sporting de Portugal o la MLS de EEUU. “Ojalá yo tenga una carrera tan exitosa como la que mi padre tuvo. Lucharé y lucho todos los días para ello, porque creemos que llegará”, lanza reflexivo sobre Aitor Larrazabal, muy maduro, con las ideas muy claras sobre la táctica y la vida, en una entrevista para AS en el corazón de Bilbao, frente a las torres Isozaki, haciendo un alto en el camino de sus vacaciones. “Lo que determina a un jugador es la toma de decisión”, sentencia.